Biodiésel

Finalmente, Biodiésel Alicante ha presentado una demanda por daños y perjuicios contra el Ayuntamiento de Alicante por negarle, en última instancia y bajo presión ciudadana, un permiso que el tanto Puerto de Alicante como el propio Ayuntamiento se habían mostrado dispuestos a conceder.

Finalmente y, sin que haya servido de precedente, el Ayuntamiento decidió oir las quejas de los vecinos y denegar el permiso a la instalación del biodiésel en el Puerto de Alicante. La escasa cintura política del Alcalde de Alicante se mostró en todo su esplendor en este asunto. El Ayuntamiento, la Conselleria, el Puerto, el Ministerio de Fomento, la oposición del PSPV, jugaron al gato y al ratón durante mucho tiempo en esta cuestión, sin dejar claro si venían o volvía y sin, por ejemplo, ofrecer una alternativa a la localización en el puerto.

El sainete del Biodiésel parece que se acaba con la empresa Biodiésel Alicante marchándose de la ciudad sin invertir un duro, sin crear ningún puesto de trabajo y, si la demanda prospera, dejando un pufo económico que todos deberemos pagar. Demos las gracias a nuestros políticos.

Una de las múltiples y justificadas razones que llevaron a los alicantinos a la calle para protestar contra la planta era el impacto que, sobre la actividad futura del Puerto de Alicante tendría tal instalación -no olvidemos que el Puerto de Alicante pretende enfocarse a sí mismo hacia el turismo de cruceros y las actividades deportivas. 

Aún así, el mismo Puerto de Alicante que vió naufragar su proyecto para la instalación de la planta de biodiésel, se obceca en plantear proyectos similares, en este caso para la instalación de silos de cemento. A tal proyecto se han opuesto frontalmente los vecinos y Esquerra Unida, mientras que el PSPV y el Partido Popular han vuelto a jugar a la charada: abstención-aprobación en el caso del PP, aprobación-negativa en el caso del PSPV-PSOE.

Si es lo que la ciudad quiere y, dada la magnitud de la protesta contra el biodiésel y los silos de cemento, trabajemos por un puerto sin grandes instalaciones industriales, de pasajeros, turístico e integrado en la ciudad.

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Una de cal y otra de arena

Bien, bien, nunca he sabido cuál es la buena y cuál es la mala, si la de cal o la de arena, así que lo dejo en vuestras manos. Hoy hay dos noticias que me han llamado la atención, para lo bueno y para lo malo, empezaré por lo bueno.

Mutxamel es un municipio ejemplar por muchas razones. Por ejemplo, el centro urbano del pueblo no ha crecido verticalmente como lo han hecho los de otros pueblos del Alacantí, sino que conserva las tradicionales casas de una o dos plantas; la valencianidad el municipio no se pone en duda, más al contrario, se conserva y mima; el crecimiento urbano es ordenado y limpio; la oferta cultural es extensa y muy variada… En fin, que me gusta Mutxamel. He leído en Información que ayer la finca El de Morote organizó una jornada en la que se recuperó la elaboración de aceite en la Huerta de Alicante tal como se hacía en el siglo XVII. La iniciativa partió del propietario de la finca, Tomás Ángel Pérez Aracil.

Por su parte, el Ayuntamiento de la villa de Sant Joan d’Alacant ha tomado la decisión de no dejar ni un sólo metro cuadrado del término municipal libre de la ordenación urbanística, llevándose por delante en su afán ordenador del territorio alguno de los pocos ejemplos que quedan de la Huerta de Alicante, como por ejemplo la partida de Fabraquer.

Para compensar la barbaridad, el edil de urbanismo, Pablo Celdrán, apunta que Sant Joan será el único municipio del área metropolitana de Alicante, que no tendrá un campo de golf. A Celdrán habría que decirle que mal de muchos, consuelo de tontos, y que, por mucho que se empeñe, no es un consuelo, que con o sin campo de golf, el proyecto es una locura.

¿Tradición vs. modernidad? parece que Sant Joan quiere tomar el camino de enmedio.

La Estación de Murcia II

Seguimos con ejemplos de recuperación de edificios emblemáticos para usos diferentes a aquellos para los que fueron construídos y seguimos en Barcelona que da para mucho, os lo aseguro.

Se trata del Mercat del Born, en el barrio de la Ribera. El edificio data del año 1876 y fue clausurado como mercado en el año 1970. Durante los ochenta, el antiguo mercado fue utilizado como sala de exposiciones aunque, según tengo entendido, en los noventa estuvo cerrado. Desde finales de los noventa se estudiaron diversas posibilidades para el mercado, y la que triunfó fue la de la instalación allí de la Biblioteca Provincial de Barcelona. Durante las obras de acondicionamiento del edificio para su nuevo uso fueron encontrados restos arqueológicos de la ciudad destruída por las tropas de Felipe V en el año 1714 que se incorporarán como conjunto museístico al edificio.

Foto de Der Rote Hund en flickr.com

Foto de Der Rote Hund en flickr.com

Foto de ic_lupo en flickr.com

Foto de ic_lupo en flickr.com

No tengo imágenes, ni tengo un mal link que pasaros al margen del general del Ayuntamiento de San Juan, ni tengo del todo clara la cuestión; en todo caso, tengo entendido que existe proyecto impulsado por el Ayuntamiento para utilizar una de las fincas de la villa, Villa Antonia -si no estoy equivocado- como Centro de Salud aprovechando la estructura del edificio y los jardines que la rodean. Si estoy equivocado, por favor que me corrija alguien. También el Ayuntamiento de San Juan hace años que utiliza otra casona de la villa, la Casa del Reloj, como sede del área de Urbanismo.

Volvemos a Barcelona, y volvemos a otro edificio modernista, en este caso de Domènech i Muntaner, antigua sede de la Editorial Montaner i Simon. Actualmente el edificio es la sede de la Fundació Antoni Tàpies y, además de albergar la colección Tàpies, en el edificio se celebran exposiciones de pintura, fotografia y escultura.

Foto de wendi* en flickr.com

Foto de wendi* en flickr.com

Foto de Salim Virji en flickr.com

Foto de Salim Virji en flickr.com

Hay muchos más ejemplos y os aseguro que no están todos en Barcelona.

Seguiremos otro día.